Por Enrique Propato ( Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla ).

 

Entre los años 55 al 60, aparecen ciertas vanguardias, que dieron en llamarse  “ Música de la 3ra.corriente” . Uno de sus impulsores fue GUNTHER SCHULLER,(músico y director de orquesta sinfónica en EE.UU.) quien decía que la 1ra. había sido la música clásica,  la 2da. el jazz, y  la 3ra. la conjunción de ambas.

Este proceso, o pretensión de “intelectualizar” el jazz, provenía principalmente de músicos de gran formación académica, que por un lado admiraban el jazz, pero por otro, pretendían “elevarlo”, pues lo consideraban algo primitivo, en relación a la música de cámara que ellos ejecutaban.

Pero, a veces la realidad, no verifica los postulados teóricos, y - no siempre lo mas complejo tiene mayor contenido -; lo cierto es que esta tendencia concordaba con un “onda bastante snob” de la época ( la beat generation), y hubo gran cantidad de poetas y escritores que utilizaban el jazz,, y en particular el saxo, como fondo para las lecturas de sus obras. (Ferlingetti ,Ginberg, Kerouac Corso, Snyder. etc.) Un saxofonista asociado a este tipo de expresión fue HARDAWAY,  quien para el caso, tenia un sonido lúgubre y tristón.

Esta “elevación del jazz” (irónicamente dicho), produjo muy pocos ejemplos remarcables y menos aun perdurables. Habitualmente históricamente se escucha  una muy importante pérdida del “feeling” en aras del virtuosismo o lo complejo por si mismo.   Sin embargo siempre hay excepciones y de esta época hay ejemplos mas que interesantes como ser el MODERN JAZZ QUARTET (piano John Lewis ,bajo Percy Heath ,vibrafon Milt Jackson,,batería Kenny Clarke ) que fue el único en perdurar muchos años ; o el excelente cuarteto del pianista y compositor DAVE BRUBECK, con bajo y batería mas la presencia importante del saxo alto de PAUL DESMOND (1924-1977) quien con su original sonido fue el que lo hizo famoso a este grupo por mas de 20 años.

Con Desmond pasa algo particular, fue bastante resistido por los puristas del “hard jazz”, acusándolo de ser frío (por su atildado sonido).   Pero en mi opinión Paul Desmond también fue un grande, su sonido (al igual que actualmente el de Sanborn), se quiera o no, fue influyente de toda una generación , marcando otro hito en la evolución del instrumento.    Hay mucho que aprender de él, sus características eran:     a) emisión ultra plana (absolutamente nada de vibrato) b) atildado e intimista fraseo de “long lines” ejecutado con un mecanismo técnico absolutamente perfecto.(diríamos un sonido en gran medida relacionado con la música clásica de comienzo del siglo XX)     Hay que destacar, el apoyo nada convencional que producía Brubeck -(pianista muy atípico e interesante), muy avanzado armónicamente, y con una poliritmia compleja y rica.   Este es quizás, el punto mas cercano a la idea de fusión entre el jazz, y la música de cámara, aunque en rigor de verdad, prevalece lo primero.  Tratar de  conseguir viejas grabaciones de este grupo, o de Desmond tocando arreglos de Don Sebesky (genial arreglador) en particular en un tema llamado “Canción para una gaviota o Vocalización (sobre un tema pianístico del genial compositor ruso Sergei Rachmaninov).

Quien no escucho alguna vez su  mundialmente afamada versión de” Toma cinco”, un fantástico tema en 5/4, con novedoso fraseo rítmicamente estructurado en función de  (1-2-3  , 1-2).

Quiero hacer una aclaración, en relación al termino “frio” usado en algún párrafo anterior-   Hay que tener mucho cuidado con la ligereza en la utilización de este adjetivo, pues muchas veces se puede cometer el error de confundir “barullo , ruido, o excesivo expresionismo de recursos efectistas” con un “calor” (por utilizar la palabra antagónica)  en la capacidad de comunicación. Valga la siguiente anécdota para que entiendan lo que quiero decir.

Muchos años atrás, cuando todavía se efectuaba el famoso  Newport Jazz Festival, ( que  año tras año reunía a los mas grandes músicos del momento) ; estaba programado que el Dave Brubeck Quartet (con Paul Desmond), tocase una noche.   El detalle interesante fue que el grupo que los precedía, era ni mas ni menos que uno de los mas significativos representantes de la entonces incipiente salsa latina :CARLOS SANTANA.   La primera impresión que daría este hecho, seria la de que hubo una mano negra, o al menos torpe, para confrontar dos estilos tan disímiles, no solamente en el genero, sino simplemente en potencial “sonoro” que ellos tenían.  Un grupo de 4 músicos, como el de Brubeck,( lleno de sutilezas y extrañas armonías) obligado a tocar inmediatamente luego de una “aplanadora rítmica” de terrible potencial sonoro, y que seguramente dejaría al publico con un estado de excitación muy marcada; parecía a todas luces que pondría al pequeño cuarteto en un situación muy incomoda, difícil de revertir.    Pero…….. no fue así,  pues ni bien se acallaron los alaridos del publico luego de la actuación de Santana;  y con un prolongado e imprevisto intervalo de silencio(luego de los anuncios de rigor),  Brubeck comienza a hacer solo la base 5/4 característica del tema, y la prolonga mucho mas de lo habitual, recién cuando escucha que se acalla el murmullo remanente en el publico asistente, Paul Desmond tranquilamente, comienza a tocar “Take five” (Toma 5), y lo hace fiel a su estilo, sin querer competir con la potencia sonora del grupo anterior.  La grabación existente de dicho concierto( tomada en vivo), nos testifica del grado de manejo de la situación, de la intensidad y el crescendo que esta pequeña y “fría” formación fue brindando al publico, y el clima de captación y emoción logrado en él.   En síntesis si se comparan las dos ovaciones al final de Santana, y al final de Toma cinco, se podría decir que son equivalentes. ¿entonces? . ¿Cómo es posible que un músico, catalogado livianamente de frío y atildado, haya podido, revertir semejante situación desfavorable para cualquier músico (que sabe que sube al escenario perdiendo 5 a 0.)?

Esto es posible, porque la emoción no esta única e inexorablemente ligada,  a los decibeles, ni a la potencia rítmica  (falacia muy utilizada en la música popular de fines del siglo XX, y en forma mas grotesca y abominable, en las expresiones mas ramplonas impuestas por la maquina comercial que maneja la difusión. Todo esto, lamentablemente aceptado por una masa consumidora, totalmente manejable, e incapacitada culturalmente para cualquier  análisis.

Otros grupos para citar y que presentaron una estética distinta y renovadora, fueron los de: JIMMY GIUFFRE (clarinete y saxo) nada menos que con Jim Hall en guitarra (ídolo máximo de todos los tiempos) en un trío sin batería.   La particularidad de Giuffre fue, una sonoridad muy especial en el registro bajo ( las malas lenguas de esa época decían que no podía llegar a los agudos);    también el del bajista negro CHARLIE MINGUS, genial, atípico, sustancialmente original, que tuvo muchos grupos de vanguardia.  Mingus fue como un adelantado (junto con Ray Charles ) en adelantar el rock (20 años antes de su difusión publica) en función de su fidelidad étnica derivada de su amor a los blues, y los gospels.    Otro grupo, similar, fue el de CHICO HAMILTON también sumamente innovador, que incluyo en sus formaciones, al igual que otro grupo de FRED KATZ, a un multi -instrumentista virtuoso llamado PAUL HORN un superdotado, que tocaba, todos los saxos ,clarinete, clarinete bajo, flauta, flauta baja ,y contrabaja, piccolo, oboe, y corno inglés. Este  versátil músico, ensanchó el campo de la utilización de estos instrumentos dentro del jazz, (aunque en algunas oportunidades, con un estilo algo “light”, pero siempre interesante.    Un antiguo disco de colección llamado “La casa de Horn”, les puede dar una idea acabada de su estilo, y de lo dicho para este tipo de grupos.

Dije antes que el jazz es cambio permanente, por ello, avanzando dentro de los años 50, comienza a formarse una nueva corriente que se distancia del “Cool”, tanto como este se distanció antes del be-bop.  Fue sin lugar a dudas un retorno a un estilo mas pasional, mas vinculado al espíritu de los “blues”, y a la música religiosa negra, o lo “Soul”.

Todo movimiento, tiene sus músicos representativos, en este caso uno fue el pianista HORACE SILVER, (precursor del FUNKY- =divertido); el otro fue el genial saxofonista(alto) JULIAN (CANNONBALL ) ADDERLEY (1928-1975).     

Este músico de gigantesco talento (tanto como su anatomía), es otro de mis grandes favoritos.  La fama le llegó rápido y siendo muy joven, pues integró un grupo con Davis y Coltrane.   A partir de allí, tuvo varios grupos o formaciones, contando en muchas de ellas, con la presencia de su hermano NAT ADDERLEY, un trompetista, que a mi juicio fue conocido por la presencia de su hermano, mas que por mérito propio.

Los que tuvimos el privilegio de escucharlo en vivo, jamás olvidaremos, su estilo vehemente y avasallante, basado en un sonido muy grosso.  Lo suyo tuvo mucho del virtuosismo parkeriano,  pero con un lirismo y apasionamiento mas directo, y mas accesible a una franja mas amplia de público .    Fue un militante de la difusión del jazz (acostumbraba a dar clases gratis en escuelas).

Todos los músicos coinciden  en alabarlo, por su sonido tipo “locomotora”, y su evidente respecto por las raíces de una música, a la cual sin embargo él decidió ayudar a evolucionar. Tocaba el alto pensando en un tenor.!!!!

No soy original al decir que en Adderley se da algo poco frecuente;  es una síntesis de los músicos que lo precedieron, pero con un toque personal muy especial. Les recomiendo, escucharlo en todo su esplendor en una  grabación de “culto” y antológica:  me estoy refiriendo a “KIND OF BLUE” (uno de los 10 mejores discos de jazz de todos los tiempos),   donde integra un grupo “de aquellos”; con MILES DAVIS, JOHN COLTRANE, BILL EVANS, PAUL CHAMBERS, J. COBB.    Este disco, que fue reeditado en CD, (agotado prácticamente inhallable ) trae temas como: ¿So  what? o el emocionante tema de Evans-Blue in green. Créanme  que este disco debe ser escuchado y estudiado por todo aquel, que se interese realmente por el jazz, y las mil formas de su expresión.

CANNONBALL, tuvo el raro privilegio de ser uno de esos músicos, que nos hacen sentir, que cada vez que tocaba “echaba el resto”, “tocaba sin red”, además siempre tuvo la condición de ser impulsor de nuevos talentos, muchos de los cuales pasaron por sus grupos ; tal el caso de Bobby Timmons;  Jusef Latiff (saxo),  Charles Lloyd (alto) ,Sergio Méndez, Bill Evans, J.Zawinul, G.Duke, L.Haynes, W. Kelly, Flora Purim, Chuck Mangione, entre otros.