Dos décadas de los Cuatro Vientos
El cuarteto instrumental de saxofonistas ofrece un nuevo espectáculo para toda la familia, en el ND/Ateneo.
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Cuando uno tiene más de 20 años (no de edad, sino en un mismo barrio o en un mismo trabajo o en un mismo matrimonio), es posible que tenga que pintar y peinar algunas canas. "Yo, por suerte, no las tengo que ocultar: las saco porque son pocas", dice el saxofonista Julio Martínez. Julio es ese músico que se cuelga el saxo barítono para tocar en Cuatro Vientos, grupo de saxofones que fundó hace 21 años con tres colegas. Y volverá a colgarse el pesado barítono esta noche, para subir al escenario del teatro ND/Ateneo, donde presentará Música en movimiento , un espectáculo que, según adelanta el intérprete, resume dos décadas de trabajo.
Más allá de las pocas o muchas canas, "los años se notan, más en mí, que tengo 56", dice. Pero la vitalidad que se pueda mantener tras dos décadas de trabajo (bailar y saltar, además de tocar durante un par de horas de show) pasa, según explica, "por una cuestión energética y mucho entrenamiento".
Hoy, el cuarteto más lúdico del ambiente saxofónico local estrenará un espectáculo que tiene como antecedentes todos los anteriores - Sudestada , Alma de saxofón , Opus-Vientos , La tempestad y el primero de su carrera, Contando una historia a los cuatro vientos - porque se trata de un resumen de todos estos años de labor, y combina lo coreográfico con la puesta en escena de cada número musical. "Además -agrega Julio-, hay un planteo lúdico con el público."
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Ya en el hecho de dirigirse al público infantil seguramente haya una complicidad determinada de antemano entre el artista y su audiencia. Sin embargo, Julio aclara que la propuesta de este grupo que actualmente comparte con Jorge Polanuer, Leo Heras y Diego Maurizi es para toda familia. "Cuando comenzamos, Cuatro Vientos era para el público infantil", dice el saxofonista, cuando recuerda que el antecedente fueron las funciones didácticas que no eran para nada entretenidas y que con sus socios de ese momento buscó una manera divertida. "Nunca hicimos música específicamente para chicos pero los chicos siempre se engancharon, sobre todo por el movimiento sobre el escenario". Y es cierto que el cuarteto casi no para de moverse. Su presentaciones no son un mero recital. Con los años y con la ayuda de importantes directores de escena, ganaron lo espacial. También ganaron seguidores entre sus colegas más jóvenes. "Nos tocó participar en un festival de saxofones, cuyo organizador nos contó que su madre lo llevaba a ver nuestros espectáculos cuando era chico. Hoy es un músico muy bueno y con muchas condiciones. Así como sucede con este colega, también pasó con otros. Pasaron todos estos años y dejamos una huella."
Una constante en los espectáculos de Cuatro Vientos es también una característica bastante típica de los espectáculos musicales para chicos: la variedad de géneros. "Siempre un espectáculo nuestro tiene que tener un tema de música clásica o académica, tango y jazz. Y están porque tienen que ver con los gustos de cada uno de nosotros. Funcionamos con roles. Trabajamos en equipo y todo esto es el 25 por ciento que pone cada uno de nosotros. Siempre fue planteado así."
Escrito por Mauro Apicella para el diario La Nación. Link a la nota.

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