Presentación de Porgy and Bess, por el cuarteto del pianista Alberto Favero, con Marcelo Mayor en guitarra, Alejandro Frenkel en contrabajo y Pocho Lapouble en batería. Próximo show: el próximo jueves, a las 21.30, en Clásica y Moderna, Callao 892.

El cuarteto 

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Siempre es saludable escuchar la música de George Gershwin. Su ópera Porgy and Bess mantiene un encanto peculiar, quizá, por ser el trabajo más acabado del compositor y, porque sigue siendo una de las preferidas de los músicos de jazz, ansiosos por abordar su rico y complejo tramado armónico.

En este sentido, la propuesta de Alberto Favero tiende a desarrollar un ajustado bosquejo de la obra; algo así como los momentos que este pianista juzgó principales y que son, ciertamente, adecuados para reflejar la esencia de ópera popular.

A través de la presentación, Favero logró darle a cada una de las piezas elegidas un tono emocional de delicada precisión. A cada acorde, inflexión o silencio le dio emotividad.

Por momentos, su piano eléctrico logró transmitir una profunda intensidad; su estilo fue claro y expresivo. Tras la obertura hicieron "Jasbo Brown Blues y "My Man´s Gone Now". El ensamble fue creciendo poco a poco, aunque desde el inicio mismo el grupo mostró su vocación por el swing.

Entre los aspectos más interesantes surgió la yuxtaposición estilística entre el guitarrista Marcelo Mayor y Favero. En tanto que el primero demostró un lúcido modernismo, el piano se mantuvo dentro de la tradición. Dos enfoques interpretativos que enriquecieron las improvisaciones.

"Summertime", un tema que de tan tocado ya no parece tener secretos, encontró en el grupo un delicado tratamiento que, sin darle una real lozanía, al menos valoró su riqueza melódica.

En los dos siguientes, "A Woman Is A Something Now" y "Bess, You Are My Women", el guitarrista se lució como un improvisador de carácter; desarrolló sus solos con una lógica a la que le sumó un tono hot que hizo vibrar a Clásica y Moderna.

Ya en la segunda parte, Favero volvió a mostrar su sensibilidad en materia emocional, como cuando en "It Ain t Necessarily s So" relata desde su teclado la esencia de ciertos dilemas morales.

"I Loves You Porgy" tiene casi el aspecto de cajita de música. La tocaron pequeña, íntima y con un suave swing.

La propuesta de Favero tiene equilibrio, aunque en el último tramo abusa de los breaks entre Lapouble y los músicos y le quitan la potencia de esta rica herramienta rítmica.

Se despidieron con "Oh Lord, I m On My Way", que es el propio broche de la obra.

Un encuentro con Favero, un compositor y arreglador interesante, que en este trabajo vuelca una emoción que a más del tiempo que tiene la obra permanece intacta.

Fuente: Cesar Pradines del Diario La Nación