Escalandrum, Argentos, Romero y Schissi, con recientes trabajos discográficos.

Escalandrum

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El jazz en Buenos Aires tiene diversas expresiones: algunas, con un marcado tono local; otras, en cambio, que siguen la tradición. Del panorama local sobresalen, en la actualidad, al menos cuatro trabajos discográficos, con música original como denominador común: Visiones , de Escalandrum; Vetas , de Argentos, Guillermo Romero Trío , de Guillermo Romero, y Tren , de Diego Schissi Doble Cuarteto.

Son diferentes miradas del jazz, pero con un tono personal, en las que comienzan a surgir con claridad intérpretes de carácter potente. Pero veamos cada trabajo en particular.

De las cuatro propuestas, la de Escalandrum, con Gustavo Musso, Damián Fogiel y Martín Pantyrer en saxos y este último, además, en clarinete bajo, Nicolás Guerschberg en piano, Mariano Sívori en contrabajo y Daniel Piazzolla en batería, es la que tiene más tiempo sobre los escenarios. Visiones , editado por MDR, y quinto disco del grupo, muestra a uno de los pilares de la escena local. Sin duda, este sexteto es una de las propuestas de mayor nivel. Encontramos en Guerschberg (autor de seis de los diez temas) a un músico que crece disco tras disco en el arte de la escritura. Sus composiciones en este trabajo hablan de un inspirado pianista que sabe explotar las potencialidades del grupo, que tiene algunos solistas, como es el caso de Musso, que reúne un altísimo nivel técnico con un fuerte sentimiento.

El grupo siempre se ha destacado por tener una potente sección rítmica, en la cual Piazzolla es, sin duda, el conductor. Pero ahora el trabajo de los vientos es atractivo, variado y con una clara independencia de las estructuras rítmicas, lo cual le dio a la música una plenitud como nunca antes.

Otra de las propuestas personales del jazz en Buenos Aires es la de otro sexteto, Argentos, liderado por el trompetista Richard Nant y que acaba de editar su tercer disco, Vetas , por el sello Limbo Music. Con Musso y Pablo Rodríguez en saxos, Alvaro Torres en piano, Matías Méndez en bajo eléctrico y Piazzolla en los tambores. Si bien, en un primer momento, se puede pensar que la presencia de Musso y Piazzolla en las dos propuestas habla de falta de número en la escena, no es así: es simplemente una coincidencia. Dicho esto vayamos al disco. El grupo está enrolado en el camino que, desde Barcelona, en la actualidad, lleva adelante Guillermo Klein. Argentos trabaja sobre dos factores esenciales: los diferentes tratamientos rítmicos y una fuerte presencia folklórica en sus climas. El disco tiene un tono conceptual que habla de la madurez de Nant como compositor. Un trabajo que ubica a Argentos en una trayectoria ascendente como grupo que refleja la nueva mirada que tienen, en la actualidad, los músicos de jazz locales.

Guillermo Romero es uno de los pianistas con más prestigio en el género. Un verdadero improvisador, un estudioso del instrumento que dejó en evidencia en su segundo disco, Guillermo Romero Trío , lanzado de manera independiente, con Jerónimo Carmona en contrabajo y Oscar Giunta en batería. Un trabajo armado desde una mirada cargada de un jazz de marcado clima blusero, en varias composiciones. Hay en el tono de este trabajo una evidente pasión por el swing, y los mensajes, tanto del líder como de la base rítmica, tienen un lenguaje moderno. Un típico trío de piano, que se mueve de manera suelta y que exhibe un estimulante estado de integración.

Romero es un pianista creativo que mantiene, como pocos en Buenos Aires, la tradición rítmica del instrumento. Un artista que conjuga una mirada contemporánea con un estilo que tiene algo de síntesis entre McCoy Tyner y Corea.

Por último, Tren , de Diego Schissi Doble Cuarteto, editado por Epsa, es el primer disco del ex pianista del Quinteto Urbano. El doble cuarteto se trata de una sección rítmica, con Ismael Grossman en guitarra, Juan Pablo Navarro en contrabajo y Mario Gusso en batería, y un cuarteto de cuerdas, con Guillermo Rubino y Hernán Ringer en violines, Ricardo Bugallo en viola y Paula Pomeraniec en chelo. Una verdadera joya discográfica que evidencia una potente e inspirada creatividad y una construcción de mensajes de una persistente intensidad. Los dos cuartetos desarrollan dos voces que se entrelazan de manera cuidada, lo que ayuda a percibir la calidad del lenguaje de esta propuesta.

Cuatro discos que reflejan la amplitud de los proyectos que pueblan una escena de renovada vitalidad.

Fuente: César Pradines del diario La Nación